Rehabilitación con animales, un mundo multisensorial

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Rehabilitación con animales, un mundo multisensorial

Los perros son los mejores amigos del hombre, eso lo sabemos todos. También se ha demostrado que se puede querer más una mascota que a un mimbro de tu propia familia. Y, es que, todo lo que proporcionan son aspectos positivos en nuestra vida. Trabajar con animales favorece la motivación y le esfuerzo por la superación personal. Este tipo de terapias ha recaudado mucho éxito en pacientes con discapacidades tanto físicas como psíquicas. Y el tratamiento ha obtenido tanto reconocimiento que muchas universidades como la de Pensilvania, North Grafton,  Universidad de Purdue, West Lafayette o la Universiad de Cambridge tienen cátedras e imparten estudios de Terapia Asistida con Animales.

La terapia asistida con perros

Ha sido un éxito en la rehabilitación de niños y jóvenes ya que ven en el animal un refuerzo positivo que les lleva a olvidarse del su discapacidad y centrarse en su ilusión por estar con el perro. Todas las sesiones corren a cargo de un terapeuta ocupacional y un can perfectamente adiestrado para los fines que se persiguen. El niño o adulto crea un vínculo muy poderoso con el animal y se esfuerza con pasión en su rehabilitación, mejorando así la expresión facial, la coordinación, el control muscular y logrando un alto porcentaje en la redirección de los movimientos motores del cuerpo.

Terapia equina

Lo mismo ocurre con los caballos. Este tipo de tratamiento ha demostrado avances de mejora en las conexiones neuromusculares. La hipotonía afecta al grado de la tensión muscular y se produce tanto a niños como adultos. Esta enfermedad no tiene cura, no se regenera el tono muscular, pero gracias a los caballos muchos pacientes pueden tener una vida más agradable.

Se ha comprobado que el calor que desprende el equino favorece la relajación muscular y que las vibraciones de las galopadas trabajan los músculos del cuerpo. Además es un placer para los niños compartir experiencias diarias con los animales, porque aprenden a respetar y valorar la naturaleza. Esto sirve también para incrementar la sociabilidad en los pacientes ya que los animales trasmiten emociones y ambas partes se convierten en amigos.

Esta terapia tiene numerosos beneficios para el cuerpo:

•    Estabiliza el tronco y la cabeza

•    Disminuye la ansiedad

•    Mejora la confianza y la concentración

•    Estimula la coordinación psicomotriz

•    Incrementa la interacción social

•    Fortalece la musculatura

Delfinoterapia

La terapia con delfines se realiza tanto dentro como fuera del agua y persigue beneficios en la capacidad emotiva, social y motora de los pacientes. Se favorece el retardo psicomotor y abre un mundo de investigación en niños con autismo. Esto se debe a que los sonidos emitidos por estos mamíferos intervienen en el cerebro despertando zonas dormidas y reequilibrando los hemisferios cerebrales. Beneficios que se han podido comprobar.

Los delfines trasmiten ondas alfa y eso influye directamente en el cerebro y en el sistema nervioso de los pacientes. Las primeras investigaciones se realizaron en EEUU en 1978 y desde entonces sólo se han producido avances importantes en las terapias con estos animales.

El gato doméstico y el perro de asistencia

¡Tener un gato en casa también es beneficioso para nuestra salud! No sólo hablamos del cariño que pueda darte, es que los animales de compañía, a menudo, son un refugio para niños y adultos. Siempre están a tu lado, no entienden de discapacidades y mejoran las habilidades sociales. Además tener un perro adiestrado en tu hogar es muy importante para personas con dificultad en el movimiento, osteoporosis, sordera u otra deficiencia. Este animal ofrece cariño y compañía pero también avisa de un peligro, te trae el teléfono, te ayudan a caminar, te acompañan en todos tus movimientos mejorando la independencia y autoestima de las personas.

Conclusión

Las terapias con animales se han convertido en una herramienta imprescindible para la salud. Sus beneficios son múltiples ya que estimulan la implicación del paciente y generan un círculo de amistad que les lleva a superarse en sus limitaciones. Los animales suponen una fuente inagotable de estimulación que favorece tanto la capacidad física como psíquica de los pacientes.

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