Golpe de calor en ancianos y enfermos: ¿cómo evitarlo?

Golpe de calor en ancianos

Golpe de calor en ancianos y enfermos: ¿cómo evitarlo?

El golpe de calor en ancianos y enfermos es más frecuente que en personas jóvenes. La principal razón es que a veces no son conscientes de que se están poniendo en peligro, permaneciendo mucho tiempo al sol. En muchos casos tampoco mantienen las capacidades necesarias para saber cómo actuar ante un problema. Y con la edad van perdiendo otras capacidades, como la de sentir sed, que puede llevarles a la deshidratación en días muy calurosos.

Para evitar llegar a un punto crítico te señalamos unas medidas a tomar. Son fáciles de adoptar y te ayudarán a prevenir el golpe de calor en ancianos y enfermos este verano. Ten en cuenta que además algunos medicamentos y enfermedades pueden hacerles más vulnerables a los golpes de calor.

Descubre cómo evitar el golpe de calor en ancianos y enfermos

Mantener una buena hidratación interna es clave para evitar el golpe de calor en ancianos

Algunas personas mayores y enfermas pierden la capacidad de sentir sed. Otros, no pueden comunicarse para hacer saber a sus cuidadores qué sienten. Por eso es importante tomar la iniciativa para cuidar que se mantengan hidratados.

Ofrece frecuentemente agua al mayor o enfermo a tu cargo a lo largo del día. Y muy especialmente los días de mucho calor o si permanecen a la intemperie.

También debes cuidar su hidratación a través de la dieta.  Incluye en sus menús alimentos que les resulten agradables y contribuyan a mantener esa buena hidratación corporal. Gelatinas de zumos de fruta naturales o frutas y verduras frescas son claves. Puedes ofrecerle jugos y granizados sin azúcar entre horas.

Además debes procurar que abandone los hábitos y alimentos que contribuyen a su deshidratación. Así, no dejes que beba alcohol y reduce el aporte de sal de su dieta. Evita el consumo de alimentos que le hagan perder más líquido corporal por ser muy diuréticos.

El baño a una temperatura adecuada ayuda a refrescar el cuerpo y prevenir golpes de calor

Los días más calurosos del verano hay que extremar las precauciones para evitar el golpe de calor en ancianos y personas enfermas. Una buena opción para refrescarles y que se sientan mejor es el baño, con una temperatura del agua adecuada.

Si tienes dificultades para bañar a la persona a tu cuidado valora el uso de ayudas técnicas. Puedes encontrar grúas para personas mayores en hedasa.com.

Es recomendable que le seques bien al terminar y apliques crema hidratante refrescante a su piel.

Cuidar temperatura personal y del hogar es clave en verano para el cuidado de mayores y enfermos

Tanto dentro de casa como en el exterior, es importante que la persona mantenga una temperatura corporal saludable. Cuando esta sube en exceso, se produce el golpe de calor. Un problema grave para cualquier persona sea cual sea su condición, y que puede ser fatal para ancianos y personas enfermas.

Pero, ¿cómo prevenir que la temperatura corporal suba en exceso en verano?

  • Viste a la persona mayor o enferma con ropa ligera, transpirable, con la que se sienta cómoda y fresca. En el exterior no olvides ponerle una gorra o sombrero que proteja su cabeza, y mejor si también le da sombra al rostro.
  • En el hogar baja las persianas en las horas en las que el sol incide en las ventanas. Ventila a primera y última hora del día, cuando el ambiente es más fresco.
  • Siempre que sea posible, deja que la persona esté en un ambiente climatizado a entre 22 y 24 grados centígrados pero sin corrientes de aire.
  • Cambia la hora del paseo para salir en las horas en las que la temperatura exterior es más baja.
  • Reduce su actividad física en los días de calor. Si la persona mayor es muy activa, le gusta caminar o acudir a parques con aparatos de gimnasia para mayores asegúrate de que lo hace en el horario más fresco y que se hidrata con regularidad.
  • No dejes que la persona con movilidad reducida que por ella misma no tenga autonomía para cambiar de sitio en un lugar en el que su temperatura corporal pueda ascender bruscamente. Por ejemplo, en un coche, en el jardín o la calle en una zona sin sombra ni brisa. O frente a un ventanal por el que pasan los rayos del sol en las horas centrales del día.

Sigue estas medidas para evitar un golpe de calor en ancianos y enfermos. Son fáciles de adoptar y muy importantes para prevenir un problema que cada año causa miles de muertes en el mundo.

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